domingo, 25 de octubre de 2015

Futuro Imperfecto

Hace mucho tiempo, entre las historias que planeaba dibujar cuando le empecé a dar al dibujo en plan cómic, se encontraba una idea para un guión que mis amigos tildaban de estrambótica y disparatada, pero que con los años cada vez me ha ido pareciendo que resulta más interesante y acertada.

Futuro Imperfecto trata sobre un joven estudiante de instituto que viaja en el tiempo (en plan Regreso al Futuro), pero a un futuro lejano (o tal vez no tanto) de la humanidad en el que la heterosexualidad (al menos masculina) se ha desterrado por completo.
La obra estaba principalmente destinada a explorar un marcado erotismo casi voyeur, en una época donde las chicas no tendrían por qué tener excesivo pudor, ya que no son objeto de deseo, y la situación del protagonista sería proverbialmente ventajosa. Sólo las páginas en las que apareciera en su vida cotidiana resultarían inmensamente atractivas, pero además exploraba al mismo tiempo la paradoja de las relaciones humanas, y en algunos momentos, también la situación sociopolítica.

A mí siempre me resultó un proyecto muy atractivo, aunque mi mejor amigo de entonces lo llamaba despectivamente "el cómic de los maricones", yo estaba encabezonado en que resultaba ser muy buena idea. No lo hice finalmente porque, la verdad, no tenía las capacidades ni el tiempo en aquel momento, pero sí que dibujé algunos bocetos iniciales que el paso del tiempo ha conservado.
Aunque todo abarca las primeras páginas, todavía en el presente (y algunas partes degeneraban), expongo aquí lo que he rescatado de mis viejas carpetas, y no descarto reemprenderlo algún día con renovados bríos. Y tal vez ¿Quién sabe? exponga las páginas en este mismo blog.

El protagonista. Al principio iban a ser dos jóvenes, uno inventor y otro más atlético.

Después pensé en fusionarlos, sólo uno que podía ser a la vez un genio y también resuelto en otras cuestiones. Pero últimamente he pensado mejor separarlos de nuevo, para poder crear diálogo.

Este es el malo de la historia. El clásico matón, que es el que genera el accidente espacio-temporal.

La chica que el protagonista admira en el presente. Ella por supuesto pasa olímpicamente. Es curioso, no recuerdo cómo se iba a llamar.

Los bocetos son preliminares. El rostro definitivo de la chica aún está por definir.

Éste del casco no es nadie. Simplemente el típico novio imbécil que siempre tienen las niñas monas.

Y este es el padre de Alex. Frustrado porque su hijo no respeta las viejas tradiciones.
Y al final puede que salga algo de todo esto. Lo que es seguro, es que será 100% políticamente incorrecto.

sábado, 3 de octubre de 2015

El estilo Azpiri

Como creo que casi todo el que alguna vez haya cogido un lápiz, yo también pasé una etapa fascinado por el estilo de Alfonso Azpiri. Especialmente por el más exagerado que desarrolla en el videojuego La Colmena, pero sin por ello quitar mérito a las carátulas de videojuegos de los 8-bits, ni por supuesto a las aventuras de Lorna. Esos momentos de enfermiza experimentación, bebiendo el estilo de un incuestionable maestro de la linea, dieron como resultado estos dos diseños, que he coloreado y modificado en diferentes etapas de mi vida.


Aunque no quiero que esto suene como que esa fascinación fuera una etapa que luego se pasa y te parece una tontería que dejas atrás. Lejos de eso, el estilo Azpiri posee un potencial de preciosismo que convendría bastante ser explotado, así como la combinación entre erotismo, misterio y aventura que tan bien combinaba en el plano narrativo.
 Algún día...