sábado, 12 de junio de 2010

Evolución conceptual de Ninja City

Esta es la secuencia evolutiva de la primera página de Ninja City. Manga en desarrollo por mí.
De concepto original a diferentes bocetos y pruebas hasta el aspecto del resultado final.

Cutie Honey

No es ningún secreto a estas alturas que el manga y el anime son un medio que siempre ha supuesto un verdadero choque de trenes entre culturas.
El objetivo que me marco, entre otros muchos, es ir acercando a quien pueda no conocer, o todavía confunda, o simplemente no sepa de alguna serie que merece la pena, pero también se puede aportar lo que se desee, preguntar lo que se quiera o discutir algún tema peliagudo, que los hay y mucho.

Y no se puede empezar a hablar de manga y anime sin remontarse a Go Nagai. Sorprende descubrir cuantas series de nuestra infancia le pertenecen directamente y como han conformado la piedra angular de lo que hemos conocido después.
Empezamos por una de mis musas de toda la vida: Cutie Honey, creada por Go Nagai a principios de los 70, sigue tan vigente y fresca a día de hoy gracias a las multiples encarnaciones del personaje que han ido renovándose en las últimas décadas. Mediante los diferentes openings podemos apreciar la evolución y su paso a través del tiempo. Desde aquellos años 70 hasta nuestros días.

 

Aunque lo pueda parecer, Cutie Honey no es Hentai. No existen escenas de sexo, todo se limita al típico fanservice (aunque voluptuoso en muchas ocasiones) en las transformaciones, cuando su uniforme se desgarra en las luchas o cuando su disfraz está destinado a seducir al enemigo.
Y aunque Honey es un androide biónico, nunca acaba desgarrada, mutilada ni mostrando sus entrañas cibernéticas, como suele ocurrir frecuentemente en estos casos. En todo momento Honey se muestra humana y femenina, de hecho sangra cuando es herida, para reponer su energía come abundantemente y hasta puede sentir pudor si no se encuentra en pleno fragor de la batalla.

El poder de Cutie Honey, aparte de la fuerza propia de un robot, consiste en la posibilidad de modificar su apariencia a voluntad. No en modo multiforme, unicamente su indumentaria y cabello, adoptando así aspectos sobre la marcha que le permiten mimetizarse en cualquier colectivo con facilidad.
Y aunque pueda adoptar cualquier identidad, hay dos apariencias que persisten, como guerrero del amor (que cursi), que se acompaña del uso magistral de la espada china y el tradicional alter ego, en el que ejerce como secretaria.